martes, 15 de marzo de 2016

María se fue una mañana (parte V)



... y por fin esas interminables 3 horas llegaron a su fin. 
No quería salir del edificio sin haber leído la carta, pero necesitaba desaparecer antes de "ser captada" para "tomar algo" antes de volver a casa. Había que ir pre-celebrando la Navidad ...

La Navidad cada vez estaba más cerca y la ciudad estaba preciosa. Ni siquiera el hostil y helador  viento que soplaba esos días hacía que mi bonita ciudad desluciera... Estaba llena de puestecillos,  mercados artesanales y de productos "de la tierra"... de atracciones musicales y áreas deportivas y recreativas para los más pequeños que estaban a puntito de coger vacaciones de Navidad. En dos días serían "libres"... no más madrugones, ni deberes en un par de semanitas!! y además... tiempo de regalos y de magia!!! ... aunque lamentablemente nunca resulta así para todos ...

Me dirigí a la sala de fotocopias (la que usamos cuando necesitamos grandes cantidades o copias especiales) y encuadernación. A esa hora, un lunes, nunca había nadie. Probablemente tan solo las grandes fotocopiadoras haciendo las ultimas copias de nuevos dossiers. 
El rítmico sonido y el calor que desprendían las máquinas al trabajar me acompañarían en mi lectura, seguro.

Me di cuenta que las páginas estaban escritas a doble cara. Me sumergí en la lectura profundamente y acompañé a María a través de aquellas sentidas palabras ...

La carta seguía así:

" Por ello, y porque eres la persona que más cerca he sentido y siento en estos últimos tiempos, y porque creo que callar no me está llevando a ningún sitio, a ninguno bueno quiero decir, aquí me tienes. Primero para darte las gracias. Segundo para pedirte perdón por mis silencios y desplantes, y tercero para decirte que gracias a tí y a una canción que me persigue curiosa y providencialmente en los últimos días, allá donde voy, he decidido que ya es hora de vencer EL MIEDO y ser FELIZ.
Se que no va a ser fácil, pero hoy por fin creo que puede ser posible.

Te preguntarás, qué canción puede mover una montaña, o cambiar una vida, o dar un empujón, o llenar de fuerzas... o ... aliviar el alma?? 

Me atrevería a decir que hay muchas afortunadamente. 
Miles. 
Son como oraciones o magia suspendida en el aire lista para ser respirada. Son como píldoras de esperanza que se escuchan y se inhalan o que se absorben por los poros y te erizan la piel ... 

Yo he tenido la suerte de tomar una de esas píldoras-canción y sabes? me ha despertado el alma. o la conciencia. O me ha hecho fuerte ... o me ha recordado quién era... o mejor dicho QUIEN SIGO SIENDO ... 
Y tal vez, ella y tú juntas me hayáis hecho sentir que REALMENTE NO ESTOY SOLA, y que nunca lo he estado... que como tú me dijiste, siempre hay alguien que nos quiere, que nos vigila en silencio y reza y vela por nosotros... y que le gustaría cuidarnos y estrecharnos entre sus brazos. Alguien que con su sincero abrazo nos permitiera ser débiles y rompernos por una vez... sin tener que escuchar reproches a posteriori... como por ejemplo,  ser considerada no más que "una mierda que no vale para nada más que para llorar ..." 

Bueno, me estoy enrollando ... deja que te diga, más adelante cual es la canción, si a estas alturas aún no la has adivinado...

y de nuevo, gracias por aparecer en mi vida y no rendirte!!!

A ver cómo empiezo ... Qué me ocurre? Dónde se ha marchado como bien dijiste, mi luz, mi alegría, mi risa contagiosa, mi humilde pero luminosa belleza, mi esperanza, mis ganas de vivir, incluso mi  carácter y determinación???

Sabes amiga, existe una razón, siempre la hay. Siempre hay una explicación para todo ... la mía: ... ... ... tengo ... miedo ............... 
LO... HE ... DICHO!!!, LO HE  ... ESCRITO!!!! " ... ... he podido ...!! 

ten-go mie-do!!!! el miedo se ha apoderado de cada minuto de mi vida y de mi pensamiento. Y no se como no intenté salir de aquí antes ... si que lo se: el miedo mina, paraliza, bloquea, anula, mata la autoestima, nos vuelve torpes, inseguros, nos mata el alma ...

( un escalofrío y una profunda tristeza me invadieron cuando me percaté de que lo rugoso en el papel que mis dedos podían apreciar, eran lágrimas salpicadas entre los renglones... provocando que algunas letras estuvieran borrosas y la tinta formando pequeños misteriosos dibujos silentes pero guardando una gran emoción contenida... )

Pues si amiga. El miedo domina mi vida. y parece una palabra muy fácil de decir, pero en realidad es una cárcel a cadena perpetúa... al menos eso es lo que he llegado a creer y a sentir todos estos años. 
Miedo a hablar, miedo a hacer, miedo a no hacer, miedo a respirar a destiempo, miedo a estar en medio, miedo ... a TODO!! porque hasta la más minima gota de agua cayendo en un vaso puede ser motivo de despertar su ira, su rabia, sus gritos, ...

Todo empezó en el último curso del Instituto. Como sabrás, como todo el mundo sabía en nuestro entorno, vengo de una familia muy bien acomodada. Negocios, despacho de abogados, inversiones prósperas...   Con una muy estricta, religiosa y exquisita educación. Hija única... Te puedes imaginar.
MI madre un ángel. Mi padre un hombre (no creo que malo en absoluto) muy firme, duro, incluso tajante, implacable en sus decisiones tantas veces, víctima de su estricta educación probablemente.

Tenía muchas esperanzas puestas en mi. Por supuesto que fuera a la universidad, que hiciera mi master en finanzas en el extranjero y que fuera su relevo al frente de todos los negocios familiares...

Pero en el instituto me enamoré como pensé que nunca lo haría del hombre más encantador que había conocido, el hermano de una de mis mejores amigas. Algo mayor que yo. Que me llenó de mimos, detalles, atenciones, cuidados ... me hizo sentir tan especial que mi día a día comenzó a girar en torno a él. 
Era deportista ... no de élite pero estaba muy bien reconocido. Viajaba mucho. y parte del encantamiento fue cómo me hizo sentir indispensable en su vida hasta el punto de que me pedía hasta que me convenció, que viajara con él aquí y allá.

Yo era inteligente, creo, y siempre tuve muy claro lo que quería en mi vida y lo que no, pero existe una poderosa DROGA llamada amor, o encantamiento, o ambas juntas que anulan y alienan de tal forma que ... a veces dejas de ser tú misma y te conviertes en esto ... en lo que ves ...
Ahora veo clara su estrategia. Ahora entiendo mucho que no entendía y en ese no entender, me perdía una y mil veces intentando justificar, buscando una explicación, y la vida se me iba...

Hablo de estrategia, por muy terrible que suene, porque parece mentira que amor y estrategia puedan ir unidos en la misma frase... pero ahora que comienzo de nuevo a poder pensar con cierta claridad, no encuentro otra explicación.

Yo era guapa, o atractiva, vamos que "quedaba bien a su lado". Mi familia tenía mucho dinero.
ÉL era el típico guaperas, niño bien... de apariencia. Su familia, cosa que a mi no me importaba en absoluto pues era y es una maravillosa familia, clase media y muy luchadora, que le dio a el y a sus 3 hermanos lo mejor y más... pero se ve que para Él nunca fue suficiente.
Me quiso a su lado. Ahora lo se. quería asegurarse que yo iba a ser para él... y por supuesto no le interesaba que yo fuera a la universidad, ni que pudiera tener mi independencia ni ...

Por qué no vi todo esto desde un principio?? Por qué no la primera vez que me gritó, o que me empujó no salí de allí corriendo???

Nadie, que no ha pasado por esto, puede entender qué se siente cuando la persona que se supone que más te quiere en el mundo... porque incluso te ha pedido que pases el resto de su vida con ÉL.... porque te ha dejado embarazada (ahora se que siendo parte de su plan) pero en aquel momento pensé que fruto de un amor infinito que no pudo esperar a que yo estuviera preparada porque "se moría de amor" .... NADIE puede entender qué se siente cuando esa persona, tu "otra mitad" te trata como basura, te mira con un odio que congela y petrifica, te grita e insulta como sólo se te ocurre que podría insultar ( y ni siquiera eso) a... no se.... al enemigo que ha matado a tu familia?? o que ha violado a quien más quieres?? 
Cómo se puede hacer sentir pánico a quien te ama por encima de todo sabiendo que eso mismo la convierte en el ser más vulnerable de la tierra...? Empecé a temblar de un modo que por desgracia he ido recordando y reviviendo demasiadas veces. 
Esperó al día antes de nuestra boda. Yo, embarazada de 3 meses, feliz, plena, marido y bebé a la vez ... probablemente demasiado pronto, pero no dicen que el amor no entiende de horas, ni de edad ... eso es lo malo, que el amor ... no entiende de casi nada ... a menudo ...
Se había enterado porque estuvo escuchando una conversación que no iba con él ni para él. Estando en mi casa, en la fiesta previa a nuestro enlace, mi familia, su familia y amigos reunidos para conocerse un poquito mejor... Él, como siempre, encantador y atento con todos, siempre intentando ganarse la aprobación de mi padre, que desde un momento le caló. Y por supuesto no lo "tragó" ... hasta el punto que "esa conversación" que desató su furia y que hizo que mi encantador amor desapareciera por siempre jamás, fue una conversación al respecto ... Mi padre, hablando con mis tíos de Mexico, poderosos y muy respetados empresarios también, les hacía saber que no pensaba darnos ni un duro. Que desenmascararía a ese vividor y que le haría salir pitando. Pero que no iba a  permitir que destrozara la vida de su hija ni de sus empresas tampoco. Lo dijo en el tono tajante y rotundo con el que se siempre se manifestaba. Que pondría a una de sus sobrinas al frente de todos sus negocios llegado el caso si su hija, yo, no salía de esta enorme equivocación.

Ese mismo día, el día antes de mi boda ... comenzó mi infierno ... Con una de sus más encantadoras sonrisas se dirigió hacia mi. Con la mirada del más tierno y maravilloso hombre enamorado... me susurró al oído para que todos los vieran y lo oyeran .... Mi amor, te necesito 5 minutos... Yo, tonta de mi, en mi nube, le tomé de la mano y subimos al segundo piso, a la que sería "nuestra habitación a partir de mañana mismo, casi un apartamento con un gran espacio para el pequeño que venía de camino.
Al cerrar la puerta tras de si, su rostro se transformó como si estuviera poseído. Empezó a grita como nunca había visto ni escuchado gritar a nadie. NO se muy bien lo que decía. Los gritos eran tan fuertes que me sentía aturdida. En segundos había pasado del nirvana al infierno. y no sabía cómo ni por qué... Trataba de entender lo que ocurría y eso me aturdía más. NO daba crédito a lo que estaba pasando. Algo pude entender de repente.... Me estaba llamando zorra mentirosa!!! a mi? a su niña? a su amor?, a su otra mitad? a su princesa?? a la razón de su vida??? Cúando había dejado de ser todo eso para ser una "zorra mentirosa"???
Intenté calmarle. Intenté hablar. Y lo único que gané fue un empujón que me hizo caer al suelo.... y de repente pensé en mi hijo y con un ahogado y desesperado grito de que parase!!!!! rompí a llorar ....
No recibí consuelo alguno. Al contrario. Me dijo algo así como: si!! encima llora y que todos te vean y que me odien más!! encima que estoy cargando con una fulana que se acuesta con cualquiera ... y con su hijo, que a saber de quién es....!!
Dios mio!!! eso era DEMASIADO para poderlo soportar ... sentí como me faltaba el aire y parecía ahogarme...
Alguien debió percatarse de los gritos y tocó a la puerta." María, estás ahi?? todo bien??
En ese momento y como por arte de magia, y como si le hubieran exorcizado en 3 segundos su expresión volvió a cambiar y volvió a dulcificarse su rostro. Se dirigió hacia mi con ternura y aparentemente muy preocupado me ayudó a levantar. cayó de rodillas delante de mi. Se echó a llora y pidió perdón como un niño pequeño desamparado y solo.... "Te quiero más que a mi vida lo sabes. A ti y a nuestro pequeño. Lo siento muchísimo, es el estrés de la boda. Esto me supera y el hecho de no sentirme aceptado por tu familia. Piensan que soy escoria. Sólo me entiendes y me quieres tu mi amor... por favor perdóname!!! tú sabes que no soy así y te juro que esto no va a pasar más. Nunca más....
Confundida, aturdida, enamorada, estúpida e ingenua le creí. Le perdoné. Vi que fuera lo que sea lo que le pasara, yo podría ayudarle porque el amor lo cura todo... Yo curaría a mi amor, al amor de mi vida. Al padre de mi hijo. 

Después de la fiesta, cuando los invitados incluso él se habían marchado, me fuí a casa de mi madrina que es doctora en medicina. Desde pequeña siempre la llamé mi "hada madrina" porque así me sonaba eso de "madrina y padrino". Le dije que me había caído durante la fiesta y quería saber si el pequeño estaba bien. Me oscultó y me dijo, que aparentemente su latido fuerte y sereno decía que si, pero que lo mejor sería que por la mañana fuera al ginecólogo. Y me dijo así:" si quieres te acompaño, mi niña ... Y así me cuentas más sobre esa tonta caída".
Mi madrina me conocía muy bien y yo mentía muy mal, pero lo tenía muy claro, y así me lo había explicado también él, yo no podía contarle a nadie lo que había pasado. Era mi amor, y esto, el matrimonio, era a cerca de protegernos el uno al otro. Él era bueno. Nadie puede fingir durante meses. Me ha hecho muy feliz. Es detallista y cariñoso. Sea lo que sea lo que le ocurre, es cosa nuestra. Y la solucionaremos juntos. Me necesita.

Ahí empezó mi infierno amiga... "

(tuve que parar de leer. Dios mío!!! era más que suficiente. Si eso era solo el principio, esto pintaba bastante mal. Sólo había que verla!! 
Ya leería el final luego. tenía que ir a la cafeteria y encontrarla. Saber cómo estaba.... o era mejor leer la carta primero?? No. lo mejor era saber si estaba bien... 
Ni siquiera esperé al ascensor. Bajé volando las escaleras y corrí a la cafetería...)





(María se fue una mañana, parte V
by Nati Sánchez Kaa)

Christchurch, New Zealand a 15 de marzo  de 2016

domingo, 13 de marzo de 2016

María se fue una mañana (parte IV)








El lunes ... a trabajar de nuevo. Es increíble cómo cuando nos sentimos BIEN... contentos, más o menos realizados, el día de por si, tiene otro color. Damos un salto de la cama, sabemos que nos espera la "rutina" que supone un trabajo... pero hay rutinas bastante agradables y placenteras.

Cuando el entorno laboral es agradable y la gente en general encantadora y amable ... te apetece, lo prometo, hasta que llegue el lunes. 
Pasamos media vida con nuestros semi-desconocidos compañeros de trabajo, muchas veces más horas que con la familia, así que yo me sentía tan feliz de trabajar ahí ...

No siempre fué fácil, ni llevadero incluso, fui tan infeliz en otros trabajos que ..., bueno la verdad casi no me acuerdo de esa parte ... porque cuando lo mejor llega por fín, mi lema es "enterrar el pasado". Y por supuesto lo hice y di tantas gracias por el increíble cambio ...

Al llegar a mi pequeño despacho, como cada mañana, y sobre todo los lunes, revisé concienzudamente la  correspondencia. El 99% era para mi jefe casi siempre, el otro 1% solían ser cartas dirigidas a otro departamento pero igualmente por error al nombre de mi jefe directo.

Esta vez ese 1% era una carta manuscrita, sin remitente, sin sello y dirigida ... a mi?
Qué cosa más rara! 
En un principio imaginé que mis compañeros, sabiendo que mi cumpleaños se acercaba, y que la mayoría de ellos se marchaban de vacaciones de Navidad a lo largo de la semana, habían "liado" alguna ... un bonito detalle, seguro, viniendo de ellos. Pero al tomarla entre mis manos vi que pesaba como si llevara varios folios dentro. Bastantes. No parecía al peso una tarjeta de felicitación.
Me moría de ganas de abrirla pero estaba trabajando y no me pareció apropiado, aunque tengo que reconocer que me consumía tanto  la curiosidad como la preocupación. 
No era nada "normal" en estos días, con lo sencillo que nos resulta enviarnos emails, whatsapps, o demás mensajes "instantáneos", recibir una carta de papel, a "la antigua usanza, verdad?

Mi compañera vio mi ensimismamiento con el sobre y bromeó :  madre mía, pedazo de mini paquete postal que te ha enviado algún admirador secreto!! - y comenzó a reir.-  Debe ser un clásico o un escritor frustrado, jajaja.

La mañana transcurrió bastante liada, mucho trabajo, por lo que casi logré olvidar "mi carta" por un momento, pero cuando llegó el ratito del descanso, de nuestro coffee break, volví a recuperar mi fijación y mi inquietud por esa misteriosa misiva.

Ahora ya podía dedicarme a leerla tranquilamente. Le pedí a mi compañera que me disculpara con los demás, pero que me quedaba en el edificio y que un café de nuestra ruidosa máquina sería suficiente buen acompañante por hoy.

Tomé mi carta, bajé al cuartito del café, también conocido como el cuarto de personal, aunque allí nunca hubiera nadie, y en el tiempo que la máquina necesitó para preparar mi supuesto capuchino, comencé a abrir el sobre.


"Querida amiga, ..." 

Disipada la primera duda de quién no era... me quedaba por descubrir quién de mis amigas me escribía largo y tendido y por qué.
Me fui directamente la ultima de las 7 hojas buscando quien firmaba la carta. Nunca lo hubiera imaginado... Era María!! Una María. Conocía a varias, pero tuve muy claro incluso antes de leerla, de qué María se trataba, aunque nunca hubiera imaginado la razón...

La agitación y la prisa por llegar al final y saber qué le hacía escribirme y no hablar en persona tranquilamente, me llevó a atropellarme en la lectura varias veces. Mis pensamientos a cerca de lo que podría encontrarme en esas líneas, unido a cada imagen que tenía de ella desde que nos "reencontramos" hacía que imaginara y pensara más que de lo que realmente estaba leyendo.

Dejé el café a un lado, traté de concentrarme y no pensar y comencé de nuevo desde el princio... La primera de las hojas comenzaba asi:

" Querida amiga

Espero que me permitas que te llame así.
Desde luego, en estos meses, e incluso si miro algunos años atrás, eres la única persona que se ha comportado como una amiga. Mostrando real e incansable interés por saber qué me pasa o por intentar ayudarme.
La verdad es que no culpo a nadie. Si alguien tiene alguna culpa de que me encuentre hoy por hoy tan sóla ... esa soy yo. La culpa es tan sólo mía. Me he ido encargando de ir apartando a todo el mundo de mi lado ... porque ... ... era más fácil de este modo. 
Aunque si voy a ser sincera contigo, (que es lo que pretendo con esta carta y porque además  NECESITO desesperadamente hablar con alguien como tú, que escuche sin juzgar, sin montar un drama o sin estresarme, exigirme o hacer que me sienta aún peor...) la gente no se daba cuenta de que cada vez que les pedía que me dejaran en paz, que no se preocuparan o que rechazaba su posible ayuda, en realidad estaba pidiendo a gritos desde mi alma todo lo contrario ... "

La puerta del cuartito de personal se abrió de repente, y mi acto reflejo para evitar cualquier posible pregunta fue esconder la carta debajo de mi jersey.

Era uno de los ordenazas viniendo a por varios cafés ... Se quedó dándome una conversación que prometo ni escuché aunque lo intentaba. Mi mente seguía viajando a través de esas poquitas líneas que había comenzado a leer.

El ordenanza no tenía prisa alguna. Y eso me desesperaba, porque presentía que María, de algún modo, me estaba esperando con cierta premura a través de esa carta.

De la forma más amable que pude me excusé, y antes de que se diera cuenta de que no había prestado (involuntariamente) atención alguna a sus palabras... con la sonrisa más sincera, le saludé, me despedí  y desaparecí de allí como por arte de magia, antes de darle tiempo alguno de responder.

Era prácticamente la hora de volver al trabajo. Qué fastidio!! 
Quería haberla leído antes de terminar mi jornada para poder pasar después, a mi salida del trabajo, por la cafetería y comentar así lo que ella quisiera de la carta, o simplemente para darle un abrazo si era lo que necesitaba .... o para darle las gracias por confiar en mi o ... simplemente darle mi sonrisa de apoyo y de complicidad.

Sea lo que fuera, ahora si que no iba a estar sola frente a ello. 

Intentaría regatear unos minutos a la salida de mi trabajo para poder leerla. Eso es. Eso era lo mejor.

Subí a mi puesto de trabajo e intenté concentrarme las 3 horas que me quedaban por delante. Sólo 3 horas. 


María se fue una mañana ... (parte IV)
by Nati Kaa Sánchez

Christchurch, New Zealand a  14 de marzo de 2016


sábado, 5 de marzo de 2016

María se fue una mañana ( parte III)





... me costó alcanzarla, porque mis propios pensamientos me entorpecían. Me debatía entre si hacía bien al seguirla o no.  Y por ello paraba y reanudaba la marcha tantas veces como segundos pasaban...
Pero siempre manteniendo el contacto visual, todo el tiempo, y sin dejar que se alejara demasiado.
 Algo me decía que no podía de ningún modo, permitir que cualquiera que estuviera en ese estado de abatimiento y congoja no tuviera (si así lo aceptaba sin presión alguna) un hombro sobre el que llorar o un simple y sincero reconfortante abrazo.

Al final la alcancé porque fue ella la que frenó en seco su marcha, sabiendo que "alguien" estaba siguiendo sus pasos. Se giró con la decisión de un abatido vendaval y esperó a que yo estuviera lo suficientemente cerca para decirme lo siguiente:

- "por favor, déjame en paz. Simplemente tengo un mal día ... o una mala temporada. Eso es todo. No hay nada que puedas hacer. ni tú ni nadie. Por favor no compliques las cosas ..."

Y todo esto lo decían unos ojos vacíos y sin vida, una boca que agonizaba un cariño que necesitaba tanto como lo rechazaba. Lo ví claro cuando intenté acariciar su hombro en mi humilde afán de tranquilizarla y de que sintiera mi calor amigo y humano cerca. Su reacción de sorpresa y miedo a ser tocada me lo dijo.

Tan sólo intentaba acariciarla para transmitirle paz, seguridad, amistad ... o todo aquello que cualquier sincera caricia transmite... al mismo tiempo que le decía:

- no quiero molestarte, ni complicar tu vida, ni agobiarte. Sólo quiero que sepas que no estás sola. de hecho nadie lo está. Siempre hay unos ojos pendientes de nosotros, puede que en silencio, puede que sin que nos demos cuenta... pero siempre somos importantes para alguien. Para mucha gente.
Para mi Tú lo eres. Siempre te he admirado en silencio. Tu sonrisa y tu desparpajo me ayudaron tanto a superar muchos de mis complejos...
Hacías tan fácil todo. Todo parecía sencillo cuando hablabas y cuando reías. Eras tan natural, tan honesta ... tu risa tan sincera y tus ganas siempre de ayudar y de ser parte de todo ...

No se qué te ocurre, pero todo tiene solución en esta vida. Y me gustaría tanto ver, de nuevo aquella energía, aquella ilusión por todo y esa vida en tus ojos!!
 Tienes que tenerla en algún rinconcito dentro de ti porque es parte de tu esencia...
 Me gustaría que llegáramos a ser amigas. 
No se ... aquí me tienes. Tan solo no lo olvides..."

Tuve que detener mis palabras porque sus ojos se llenaron aún más de unas lágrimas de angustia y desesperación ... Como si el hecho de haber tocado su alma, hubiera despertado esta ... y dadas sus circunstancias (posiblemente) debía ser mucho más llevadero "sobrevivir" cuando tu estado gris no te recuerda que tu alma y tu espíritu tienen miles de colores y matices ...

Siendo gris, no tenía que preocuparse de cuidar su maravilloso interior. Tan solo de intentar sobrevivir. Tan sólo un día más ... y tan sólo por la única razón que seguramente la mantenía viva, o luchando, su hijo.

Su respiración entrecortada por las lágrimas, los suspiros y los gemidos a penas le permitía elevar una voz que se ahogaba en su interior ... Pero aún así logré entender lo suficiente: "vete por favor, vete ..."


Cabizbaja, aturdida, vacía, confundida, culpable ... abatida ... volví sobre mis pasos, y me dirigí directamente a mi puesto de trabajo. Tendría que disculparme por llegar tarde, pero lo siento, en esta vida las personas son más importantes que todo lo demás ... el resto puede ( y debería) esperar...

Al llegar a mi oficina, mi compañera que me había visto salir corriendo detrás de María me "tranquilizó": No te preocupes, nadie se ha dado cuenta de que faltabas... Has hablado con María? Te ha dicho algo? Estaba bien...?

Mientras mi compañera seguía enumerando una y cientos de preguntas a cerca de María, un escalofrío recorrió mi espalda... Pensé que era culpa de la impotencia y frustración que sentía por no poder ayudar a otro ser humano a "superar", o solucionar, o mejorar... lo que aparentemente estaba destrozando su vida... o por no haber podido al menos conseguir que se sintiera un poquito mejor.

Intenté concentrarme en mi trabajo, pero resultaba imposible...  Imágenes de María en nuestra época de estudiantes venían una y otra vez a mi cabeza. Sonrisas, canciones, discursos de fin de curso, conciertos solitas en el conservatorio... Dónde había quedado todo eso...? 
La vida no es fácil. A veces resulta "jodidamente dura", y perdonadme la expresión ... pero hasta el punto de convertirnos en muertos vivientes?? Consumidos, tristes, etéreos y mates. Vacíos y sin más meta que sobrevivir al menos un día más ... porque alguien depende de nosotros ...

La jornada se terminó. Yo no quería ir a casa. No podía encerrarme entre cuatro paredes, como fiera enjaulada cuando alguien a quien tenía un cariño especial parecía estar agonizando en vida ...

Pasee por las invernales calles de mi ciudad durante varias horas, observando a cada persona que se cruzaba en mi camino... y a los que se encontraban al otro lado de un escaparate, de una luna de un bar o cafeteria, esperando al metro, al autobús... a la puerta de un cine... a todos ... Intentaba ver, sentir, si las personas que "me rodeaban" era suficientemente felices. Intenté contar las sonrisas de mayores y pequeños ... y la verdad es que podía ser que el frío de la noche no fuera muy inspirador para la "aparente felicidad", o que las noches son más de recogimiento que de risas? pero tuve una sensación de tristeza arropando mis pensamientos... cuando parecía haber llegado a la conclusión de que mi ciudad sonreía poquito ...

En cada rostro quería ver a María para poder comparar y entender cada reacción que estos pocos meses llevaba viendo de ella. Quería ayudarla. Este mundo necesitaba su bonita energía y su luz ... El que tuvo retuvo dice siempre mi sabia Mamita ... Ayudaríamos a que toda esa luz volviera ... Quería convencerme de ello...

Era ya muy tarde y ni el cansancio que sentía, ni el frío helador que cortaba mi cara me dejaban pensar con claridad ...

Mañana será otro día, me dije a mi misma mientras pasaba delante del portal de María de vuelta a mi casa ... Miré hacia uno de los pisos, ya que no sabía en cual vivía y susurré a media voz: Hasta mañana amiga!! Sea lo que sea que te esté ocurriendo ... lo vamos a conseguir, volverás a sonreír ..."



María se fue una mañana (parte III)
by Nati Kaa Sanchez 



Christchurch New Zealand a 5 de marzo de 2016



miércoles, 2 de marzo de 2016

María se fue una mañana ... (parte II)






... y así fueron pasando las semanas. Tratando cada tarde después de mi trabajo, y del suyo, de ganarme su confianza, o su amistad, o tratando tal vez de volver a ver en su rostro una chispita de aquella luz que tantos admirábamos y que a muchos enamoraba.

Fuimos hablando poco a poco ... del trabajo, del tiempo... de lo caro que estaba todo ... de las navidades que se acercaban ...

Un día volviendo a casa me comentó que había pedido el día libre porque no tenía quien se quedara con su niño que estaba con paperas. De ese modo tuve un pequeñito acceso a esa privacidad que guardaba tan celosamente.
Le intenté preguntar a cerca de su niño ... edad, a qué colegio iba ... lo normal mostrando mi sincero interés y sintiéndome parte, al menos un poquito más, de su hermético universo.

Quería preguntarle si su pareja no podía atenderle por un día...  o si no tenía más familia ... pero noté que en el mismo momento que hizo el comentario sobre su hijo, su carita cambió radicalmente como si "hubiera metido la pata", como si hubiera abierto una ventana a la vulnerabilidad.

Por supuesto que no me dio opción a ninguna de esas preguntas. Se paró en seco y dijo ... "creo que me he olvidado las llaves de casa en la cafetería. Tengo que volver a por ellas, pero no hace falta que me acompañes. Hasta mañana"

No me dio tiempo a nada ... a penas un ... " no se nada de ti más que  lo que recuerdo vagamente de nuestra época en el instituto y de la uni, pero quiero que sepas que si necesitas una amiga, para lo que sea, aquí me tienes..." Ni si quiera tuve la certeza de que escuchaba mis palabras mientras se alejaba con la premura que sólo el miedo sabe inducir ...

El resto de la semana creo que procuró evitarme. Porque como bien me dijo, si que pidió el día siguiente libre, pero tan solo el día siguiente. El resto de la semana estuvo trabajando como siempre, tratando de mantener un sutil equilibrio entre su contenido volcán emocional y la realidad en la que tenía la obligación de seguir moviéndose para subsistir. Y a la hora de cerrar ... desaparecía...

Yo por mi parte, tampoco quise forzar la situación para encontrarme con ella. Si algo le ocurría tenía que ser lo suficientemente duro, o complicado, o angustioso, o aterrador para llevarle a comportarse de aquel modo. Yo no quería convertirme en un problema más para ella, o una preocupación más o algo que consumiera la poquita energía que parecía tener.

El viernes, mi ultimo día laboral de la semana, me acerqué a abonar mi consumición en la barra, aprovechando que el dueño no estaba, ya que no quería ser, para nada, motivo de "distracción"ni de "bronca" para ella, y...  al abonarle mi café y mi pintxo le dejé un papelito con mi numero de teléfono y mi dirección, "por si alguna vez necesitaba algo".

Llegaron, al parecer, sus vacaciones, porque en 10 días no apareció por la cafetería. En su lugar una veinteañera con mucho desparpajo y simpatía, parecía tener 4 manos en vez de dos. Le daba tiempo a atender la barra, charlar amistosamente con los clientes, tener la mesas servidas y limpias y regalar sonrisas a la vez.

Los clientes más asiduos bromeaban con el dueño haciendo las típicas odiosas comparaciones entre sus dos camareras. La suplente y María. "Juanita calamidad", me pareció escuchar incluso, de algún "bocachancla" refieriéndose a María ...

A penas pasabamos 10 minutos en esa cafetería, pero en esos 10 días fueron mas que suficientes para haber escuchado de todo. Parecía que había quorum en la sentencia, que entre superficiales risitas, declaraba a Maria culpable de no estar a la altura del trabajo que desempeñaba.

con tan tan mala suerte ... que en uno de esos jocosos y desacertados comentarios, María debió aparecer cuando volvía a la cafetería a recoger las llaves debido a que al día siguiente se incorporaba al trabajo.

Esa vez no pudo más ... y se rompió.

Le bastó con escuchar, cuando cruzaba la puerta, a un grupito, asiduo al pintxo de las 11, un comentario que derrumbó esa frágil coraza que creía protegerla:

- Y a qué se debe que sigas manteniendo el contrato a ese desastre de mujer  que trabaja para ti? si no da pie con bola!! y dudamos después de 2 años de si sabe hablar o no. porque no recuerdo haberla odio hablar ni una sola vez... y sonreír desde luego que ni le enseñaron!!
- no parece poner mucho interés en nada y no paras de quejarte día tras día de que sigue repitiendo y repitiendo los mismo errores ..."
- de donde la sacaste, amigo? parece siempre enferma y amargada??

María no pudo reaccionar por momentos, hasta que todos aquellos bocazas, sabiéndola de repente ahi, se fueron girando para descubrir con la poca vergüenza que les quedaba, tras ser "descubiertos in fraganti"..., hasta dónde habían metido la pata...

Pero qué le ocurre a la gente?? a esas alturas yo no tenía muy clara idea de lo que María estaba pasando, pero no había que ser Einstein, para darse cuenta de que algo grande tenía que estar convirtiéndola en ese "desastre" que parecía ser.
Dónde queda la empatía de la gente?? o al menos el respeto?? Porque imaginemos que nada la estuviera ocurriendo, y que fuera por naturaleza así (que lo dudo y lo dudé desde el minuto 0, y más cuando tuve la suerte de haberla "conocido en otras muy distintas circunstancias") ... Y si fuera así que???
Es que hay que hacer siempre leña con los àrboles más frágiles y rotos??
Qué gana la gente juzgando, burlándose, criticando? no lo entiendo la verdad. Y me alegro de no entenderlo, porque significa que al menos no caigo en la misma horrible manía de juzgar y machacar por puro placer...

María rota (por fin) en lágrimas, salió corriendo ... y se tropezó con nuestro grupito que llegaba a tomarse el  cafecito de la mañana...

Esta vez no lo dudé ni un instante y la seguí ...


(María se fue una mañana, parte II
by Nati Kaa Sánchez)