Desde pequeño, en la escuela, no prestaba mucha atención. En casa "no estaba a lo que estaba" y por ello pensaban que el pobre Perico era tonto.
Los domingos iba religiosamente con la familia a misa ... pero cuántas veces, de repente, en medio del sermón de Don Eusebio, se levantaba de su banco y salía corriendo "sin ton ni son"...
Nadie se sentía ofendido, nadie se molestaba ni se sentía aludido ni herido con su comportamiento ... "porque como era tonto el pobrecito..."
Era el pequeño de siete hermanos, todos varones y su "santa madre que dios la tenga en su gloria" repetían unos y otros como plegaria al referirse a ella, había fallecido durante un difícil parto dando a luz a Perico.
Por esto también todos le tenían más compasión al "pobre Perico"...
Su padre, hombre tan bueno como tosco, a penas dirigía palabras de cariño a sus muchachos porque le habían enseñado a fuego, que un hombre, el "hombre de la casa" tenía que proveer, tenía que trabajar hasta la extenuación para que no les faltara nada a los suyos. Pero nada le dijeron de caricias y ternura.
La tía Aurora había sido la "madre suplente" cuando su esposa murió y en ella debió delegar toda muestra de cariño a sus hijos.
El tiempo pasaba y los muchachos se hacían grandes y buenos trabajadores. Perico... qué hacer con el pobre Perico....??!!
Cuando el muchacho a veces soltaba alguna palabra, sorprendiendo a los presentes, al final no dejaba de ser más que el acontecimiento del día. Sin más. Sin trascendencia alguna.
"Perico ha hablado"!! " ... ay ... el pobre, a veces tiene momentos de lucidez... Pobre angelito de Dios"
"Perico ha hablado"!! " ... ay ... el pobre, a veces tiene momentos de lucidez... Pobre angelito de Dios"
Perico se pasaba las horas muertas contemplando el firmamento, de día y de noche.
Estuviera donde estuviera, se quedaba embelesado con "lo que fuera que allí veía"
Estuviera donde estuviera, se quedaba embelesado con "lo que fuera que allí veía"
Unos pensaban que la razón por la que se le iban las horas mirando al firmamento debía ser que cuando preguntaba por su madre en esos momentos supuestos de lucidez, todos le respondían del mismo modo: Mi querido niño, tu mamá está en el Cielo y desde allí te cuida y te quiere..."
Otros decían que simplemente estaba "bobo" y que por ello y no más, seguro que se pasaba las horas muertas viendo pasar las nubes, ... o "contándolas tal vez", reían otros.
Pero dicen los viejos del lugar que un día, en medio del sermón del domingo, cuando Don Eusebio hablaba de que todos "venimos al mundo con alguna misión y que poco a poco descubrimos a través de nuestra vocación o de nuestros gustos o habilidades cúal será nuestro cometido en esta vida, para nuestra familia y para la comunidad ... en ese mismo momento que el párroco decía estas ultimas palabras, comentan que Perico se levantó como hacía tantas veces para salir corriendo pero que esa vez se mantuvo en su sitio y que alzó la voz:
Don Eusebio, y cuál cree usted que es mi misión en esta vida?
Toda la iglesia en pleno se giró hacia él, entre el asombro unos y la risa otros.
Y una voz que por supuesto que no dio la cara, dijo en tono "distorsionado"- "Tú ya sabes tu misión, eres El Contador de nubes!!! Cuántas has contado esta mañana?? jajajajaja-"
Abrumado, avergonzado, se volvió a sentar, esta vez con la cabeza gacha y así se mantuvo los 20 minutos que restaban al servicio de ese domingo.
Después de misa Perico desapareció. No fue a casa a comer y era la primera vez en sus 15 años que Perico no seguía su normal rutina y desaparecía.
Durante la comida esta vez si que se habló de algo más que de la "faena por hacer" y de la cosecha que sembrar o recoger, o de los problemas de maquinarias, o de las vacunaciones de los animales...
Ese día se habló de sentimientos, se habló de Perico, todos empezaron a plantearse lo poco que sabían de él. Y de lo sorprendidos que estaban de que no sólo hubiera seguido el sermón. De hecho era obvio que lo había entendido y que además se preocupaba por su papel en esta vida.
Y si su propia familia también había metido desde pequeño a Perico en el cajón de "lo perdido" de aquello "sin remedio" y no habían vuelto a revisar aquel cajón nunca más. Habían dado por supuesto que tenía algún tipo de "retraso" y punto.
Ese día, durante la comida todos por primera vez hablaron de Perico y de ese mundo que parecía hermético, solitario lo llamaban ellos, y se preguntaban si habrían juzgado a la ligera el estado mental del pequeño de la familia recluyéndole a la falta de interés que todos mostraban hacia su supuesto estado.
Todos le querían. Las palmaditas en la espalda o las sonrisas de complicidad hacia él nunca le faltaban, pero en estos 15 años de vida nadie se había molestado en intentar tener una conversación con él.
Perico siempre estaba ... como ausente. Siempre en silencio, pero lo que todos desconocían es que a veces las cosas no son lo que parecen.
Hermanos y padre se apenaban sobre manera por haber presupuesto algo tan crucial y haber condenado así, tantas veces a un silencio probablemente innecesario a Perico. No estaban seguros. Tal vez si ... o tal vez no. Pero estaba claro que en cuanto Perico regresara a casa había que tener una conversación con él.
Perico no regresó esa noche. Ni la siguiente. Comentan que tardó en volver a su hogar más de una semana... Y cuando lo hizo no quiso desvelar a nadie dónde había estado ni por qué tantos días sin volver a casa.
Tan solo se dirigió a su padre y le dijo:
- Padre, he vuelto porque he visto en las nubes ... que la tierra va a temblar. Mire! esas nubes que se han formado sobre la colina no son nubes comunes, fíjese bien. Aparecieron de la nada, de forma repentina y tienen forma de linea que se pierde en el horizonte. Son nubes formadas por condensación subterránea sometidas a alta presión...
- Hijo, de qué cáspitas estás hablando?!!.
Las nubes son todas nubes, de lluvia y esta tierra no ha temblado en cientos de años.
... ... Siento mucho no haber sido un buen padre para ti y no haber tratado de comprenderte y escucharte. Las cosas van a cambiar si tú quieres hijo, pero no tienes por qué venir inventando estas historias sobre nubes tan solo porque alguien dijo que tú misión en esta vida era ocuparte o contar las nubes. No escuches a la gente hijo. NO todos son buenos...
Pero Perico... una vez más, salió corriendo, como hacía tantas veces y esta vez tenía muy claro a dónde iba. El maestro le escucharía. Era un hombre de estudios y le entendería.
Perico llegó a la escuela e intentó por todos los medios que el maestro no le acribillara a preguntas y que escuchara lo que tenía que decirle. Pero no lo hizo. A duras penas le dejó explicarse. Nadie podía evitar cuando estaban en frente de él, ver al Pobrecito tonto del pueblo... y en ese pensamiento o juicio se perdían y ni siquiera podían escuchar al mismo tiempo.
Tampoco le escuchó el alcalde. Y el cura .... creyó que algún maligno se había apoderado de la pobre y débil alma del pobre Perico condenado a la desgracia desde su nacimiento...
El muchacho desesperado se alejó del pueblo esperando ser el tonto que todos creían y esperando estar equivocado por completo en sus predicciones...
Pero no lo estuvo.
Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la pequeña aldea donde Perico creció y aunque afortunadamente no hubo que lamentar vidas, todas las casas, establos, la iglesia y todo lo que estaba en pie se deshizo como papilla.
Pero no lo estuvo.
Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la pequeña aldea donde Perico creció y aunque afortunadamente no hubo que lamentar vidas, todas las casas, establos, la iglesia y todo lo que estaba en pie se deshizo como papilla.
Por suerte cuando las gentes del pueblo sintieron los primeros temblores salieron de aquellas casitas tan frágiles, tan rápido como pudieron y la desgracia no lo fue tanto...
A partir de aquel día se fraguó una bonita leyenda en la aldea que hablaba de cómo hubo un "Contador de nubes" que creció en aquellos lugares y que permaneció en silencio toda su vida ... hasta que su "misión" vino a por él ... Lástima que los prejuicios de los habitantes hicieron que nadie le creyera ... y de este modo fue como perdieron para siempre su "Contador de nubes" ... sin llegar nunca a saber quién fue realmente Perico.
Las nubes que podrían predecir terremotos:
Christchurch, New Zealand a 31 de Julio de 2016
by Nati Kaa Sánchez
Domingos de Cuento




